Todos los procedimientos que se realizan en la boca son susceptibles de realizarse bajo sedación intravenosa, un procedimiento anestésico que permite mantener al paciente en un estado muy próximo al sueño y con un alto grado de relajación de modo que, una vez finalizado el proceso, el paciente puede abandonar la clínica por su propio pie.


La otra técnica que ha convertido la implantación en un proceso muy poco agresivo es la cirugía guiada por ordenador que consiste en la colocación de los implantes dentales mediante un sistema de guías que se fabrican por ordenador y que permiten no tener que realizar ningún corte en la encía.

Las ventajas para el paciente se deben a que no se producen heridas por lo que prácticamente no hay dolor ni inflamación haciendo que el postoperatorio sea muy confortable, pudiendo hacer una vida absolutamente normal desde el primer día de la intervención.

Pero sin duda, la ventaja más importante de la cirugía guiada por ordenador es la seguridad de que la colocación de los implantes se realiza mediante un sistema muy preciso que garantiza una colocación milimétrica en el lugar más idóneo.

Esta planificación tan exacta permite tener una prótesis preparada para atornillarla a los implantes en el mismo momento de colocarlos, lo que se denomina prótesis de carga inmediata. Finalmente, esta técnica permite colocar implantes en casos complejos en los que existe poco hueso ya que permite buscar y aprovechar todas las zonas del maxilar, lo que sería casi imposible sin esta tecnología.

Gracias a estos avances, prácticamente no existe ningún caso en el que no se puedan colocar implantes dentales permitiendo a todos los pacientes que han perdido una o varias piezas dentarias evitar las tradicionales dentaduras postizas y elegir una opción mejor.